
“Desde Asia, circularon rumores en relación al negocio de teléfonos móviles que sugieren que Google ya le habría ofrecido Motorola a Huawei a un elevado precio.” Esto era parte de un comunicado lanzado por el WSJ, en donde se afirma que la gran G tenía planes para una de lsa empresas más fuertes en lo que a ventas refiere.
Internet comenzó a rumorear salvajemente al respecto y en cuestión de horas, el rumor se convirtió extraoficialmente en noticia.
El Modo Escritorio es una virtud que nació, como concepto, con el desarrollo de Android 5.0 Jelly Bean, pero que Motorola ha adoptado ya y se ha encargado de llevarlo a flote muchísimo antes del lanzamiento de la nueva versión de esta plataforma Google.
Motorola Atrix, uno de los últimos modelos disponibles para el usuario final, dota de movilidad y tamaño óptimo para el uso de teclados sobre un smartphone. Reto ya de por sí difícil, dadas las dimensiones de pantalla y el grosor de los dedos promedio. Sin embargo, el trabajo de Motorola es notorio, ya que ha llevado a los teléfonos inteligentes al nivel de ordenador portátil. ASUS ha intentado seguirle la huella con gloriosas máquinas como lo son la Transformer Prime o la Padfone.

Hemos recibido las noticias, desde la lejana tierra de Hong Kong, de que un nuevo equipo móvil ha llegado al mercado de manos de Motorola. Se trata de Droid Fighter. Este equipo (que viene de la mano de la operadora Verizon, en Estados Unidos) es un smartphone que, a primera vista, no posee mayor diferencia con el popular RAZR pero que, tras una ligera revisión, muestra virtudes bastante interesantes.

La perspectiva legal de las innovaciones tecnológicas, son un terreno en demasía escabroso y arduo de abarcar, incluso para las grandes compañías. Tal es el caso de Samsung y Motorola, quienes han mantenido una intriga tremenda con Apple gracias al difícil territorio de las patentes.
Según un informe de The Dow Jones, Apple ha ofrecido a ambos fabricantes de dispositivos Android, un acuerdo de licencia de 5 a 15 dólares por cada equipo vendido. Asegurando así, poder seguir con sus negocios sin riesgo de conflictos mayores. Esto, en datos relativos, corresponde entre al 1% y al 2.5% de las ventas generales de Samsung Electronics, Co. y Motorola Mobility.

Algunos aun podemos recordar con bastante claridad el distante CES de las Vegas del 2011, cuando Motorola presentó al mundo un dispositivo que dejo sin aliento a muchas personas. Se trataba del Motorola Atrix, un terminal realmente asombroso, que venía a ser el terminal mas potente de aquél mercado. Fue uno de los primero en poseer un procesador de dos núcleos, primero en tener 1GB de RAM, y todo eso con la sorprendente capacidad de LapDock de Motorola.
Sin embargo, la realidad es que fue cuestión de semanas para que el Atrix fuese alcanzado por la competencia, y algunos meses después, Motorola intentó volver a ponerse a la altura con un Atrix 2, que mas bien pasó a ser una decepción si se tomaba en cuenta lo impresionante que fue su predecesor.

La llegada de Intel a las plataformas móviles no ha sido ni de lejos lo que se diría la mejor. Intel quiso imponerse junto a Nokia por sobre el poderío de Android y ARM, con la plataforma MeeGo. Lamentablemente, parece que los americanos tardaron demasiado en el desarrollo de un procesador en condiciones para un uso comercial, y al final, nunca llegamos a ver un Nokia montando procesadores de Intel, y su único MeeGo también terminó rindiéndose a los atractivos de ARM.
Pero Intel no se ha rendido, y ademas de recuperar junto a Samsung el trabajo que Nokia dejó a medias al marcharse de la mano de Microsoft, han decidido unirse a Google para poder portar Android, SO que sin dudas es el rey de las plataformas móviles en la actualidad, a la arquitectura x86.

Aunque nos parezca bastante extraño, una compra de las dimensiones que implica hacerse con Motorola, es mucho mas complicado que ir a una tienda a hacerse con un nuevo gadget. Al Google y Motorola tratarse de dos multinacionales, con cientos de empleados por todo el mundo, y generando tanto dinero en impuestos, los intereses de muchas naciones y sus ciudadanos están en juego tras una compra de semejantes dimensiones. Es por todo eso que para terminar de concretarse la fusión, Estados Unidos, la Union Europea, China, Israel y Taiwan deben dar todas su visto bueno.